Daisuke Matsuzaka se está convirtiendo en una especie de dictador sobre la artillería cubana, al mostrarse intratable y contribuir a la victoria nipona 6-0 sobre los antillanos. Este partido reedito la final del Clásico Mundial pasado donde Japón derrotó a Cuba 10-6, con Matsuzaka como abridor.
El partido pudo ser un duelo de pitcheo entre Matsuzaka y el mejor prospecto del beisbol cubano, el joven de 21 años Aroldis Chapman, para quien el tercer episodio se conviritio en en una pesadilla.
Cuba jugará con México, quien fue derrotado por Corea del Sur con un 8-2 reflejado en el score final del partido y el que caiga en ese duelo será eliminado. Cuba venía de batear 11 jonrones en la primera ronda en Ciudad de México, donde ganó invicto el Grupo B. Sin embargo, en San Diego el pitcheo nipón bajó a sus bateadores de la nube.
El partido pudo ser un duelo de pitcheo entre Matsuzaka y el mejor prospecto del beisbol cubano, el joven de 21 años Aroldis Chapman, para quien el tercer episodio se conviritio en en una pesadilla.
Cuba jugará con México, quien fue derrotado por Corea del Sur con un 8-2 reflejado en el score final del partido y el que caiga en ese duelo será eliminado. Cuba venía de batear 11 jonrones en la primera ronda en Ciudad de México, donde ganó invicto el Grupo B. Sin embargo, en San Diego el pitcheo nipón bajó a sus bateadores de la nube.
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